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| Los jugadores, agradeciendo a la afición su apoyo incondicional (foto: Diario Sur) |
Acabó el partido y el aficionado es sabio. Sabe que vio a un equipo, el suyo, que se había vaciado ante todo un Real Madrid. Y lo despidió con ovación, cantando el himno y con la sensación que pudimos plantar cara. Los detalles marcaron el resultado final, pero empecemos por el principio.
Javi Gracia sorprendía con algún cambio no esperado en la alineación inicial para reemplazar al lesionado Juanmi. Duda se erigió como el sustituto y la verdad es que cumplió hasta que su físico le permitió. Además, Boka entraba por Antunes cuando menos esperaba la gente. Pensamos que por su mayor trabajo defensivo con respecto al portugués para parar a Bale. Los demás, Recio y Roque, esperados. Ante estos cambios, el Madrid iba con su 11 de gala. Y empezó queriendo la pelota y con mucha verticalidad. Benzemá, Bale y Cristiano se mostraron insaciables en ataque, buscando el gol. Pero el show de Kameni, que salvó dos veces en el primer cuarto de hora ir ya con desventaja en el marcador, no había hecho más que empezar.