
Sangrante. Es el adjetivo que se nos viene a la cabeza el modo en que el Málaga ha sido eliminado esta temporada de la Copa del Rey a las primeras de cambio en la competición del KO. Un gol de Lago Junior en el 73 terminó por tumbar al equipo que, por momentos, parecía que no quería jugarla, que le molestaba. Ni los menos habituales destacaron para intentar pelear por un puesto de titular en liga. No salió nada, apenas se tiró entre los tres palos y podemos decir que la eliminación ha sido justa visto lo visto en el cómputo global de ambos encuentros de ida y vuelta.




